CALOR Y LLAMA
Protección frente a los diferentes riesgos térmicos presentes en la industria.
La exposición al calor puede producirse de formas muy diferentes: llama directa, calor convectivo, calor radiante, contacto con superficies calientes o proyecciones de metal fundido. Identificar correctamente el tipo de exposición y su intensidad es fundamental para seleccionar el vestuario de protección adecuado y determinar el nivel de protección necesario para cada puesto de trabajo.
Los riesgos térmicos están presentes en numerosos procesos industriales y pueden tener características muy diferentes dependiendo de la fuente de calor, la temperatura, la distancia del trabajador, el tiempo de exposición y las condiciones específicas del puesto de trabajo.
No existe, por tanto, un único concepto de protección frente al calor. Un trabajador situado frente a un horno puede estar principalmente expuesto a calor radiante, mientras que otro que trabaja próximo a gases o corrientes de aire caliente puede estar sometido a calor convectivo. En otras operaciones el principal riesgo puede proceder del contacto con superficies calientes, de la exposición directa a una llama o de las salpicaduras de metal fundido.
En determinadas aplicaciones pueden coexistir varios de estos riesgos, por lo que la selección del vestuario debe realizarse considerando conjuntamente las diferentes formas de transmisión de energía térmica.
Riesgos derivados del calor y la llama
Llama
directa
Calor
convectivo
Calor
radiante
Contacto con
supuerficies calientes
Proyecciones de
metal fundido
EN ISO 11612: protección frente al calor y la llama
La EN ISO 11612 es la principal norma de referencia para ropa destinada a proteger al usuario frente al calor y la llama.
La norma establece requisitos de prestaciones para prendas fabricadas con materiales flexibles destinadas a proteger el cuerpo del usuario frente al calor y/o la llama en una amplia variedad de aplicaciones industriales.
La EN ISO 11612 contempla diferentes tipos de exposición térmica y establece ensayos específicos para determinar el comportamiento de los materiales y las prendas frente a cada uno de ellos.
La certificación se identifica mediante diferentes letras y niveles de prestación:
A1 / A2
Propagación limitada de la llama
Evalúa el comportamiento del material cuando entra en contacto con una llama.
El código A1 corresponde al ensayo de propagación superficial de la llama y el código A2 al ensayo realizado sobre el borde del material.
Este requisito es la base de la protección contemplada por la EN ISO 11612 y permite comprobar que el material no continúa propagando peligrosamente la combustión una vez retirada la fuente de ignición.
NIVELES
A1 y/o A2 (Requisito base)
B
Calor convectivo
El calor convectivo se produce mediante la transferencia de energía térmica a través de gases o aire caliente.
El ensayo determina el tiempo necesario para que una determinada cantidad de energía térmica atraviese el material. Cuanto mayor sea el nivel obtenido, mayor será su capacidad para retrasar la transferencia de calor hacia el usuario.
NIVELES
- B1 – nivel básico de protección.
- B2 – nivel intermedio.
- B3 – nivel más elevado.
C
Calor radiante
El calor radiante es la energía térmica transmitida mediante radiación, sin necesidad de contacto directo con la fuente de calor.
Es uno de los riesgos más habituales en acerías, fundiciones, hornos industriales y otros procesos donde el trabajador desarrolla su actividad próximo a fuentes de muy alta temperatura.
Para exposiciones importantes a calor radiante pueden ser necesarios materiales especialmente diseñados para reflejar una parte de esta energía, como los utilizados en determinadas prendas aluminizadas.
NIVELES
- C1 – básico.
- C2 – medio.
- C3 – alto.
- C4 – más alto.
D
Salpicaduras de aluminio fundido
Evalúa la capacidad del material para proteger frente a proyecciones de aluminio fundido.
El ensayo determina la cantidad de aluminio fundido que puede proyectarse sobre el material sin provocar un incremento térmico capaz de producir una lesión en las condiciones definidas por el método de ensayo.
El comportamiento frente al aluminio fundido depende especialmente de la superficie y composición del material, ya que determinados metales fundidos pueden adherirse al tejido y transmitir rápidamente su energía térmica.
NIVELES
- D1 – básico.
- D2 – medio.
- D3 – alto.
E
Salpicaduras de hierro fundido
Evalúa la protección frente a proyecciones de hierro fundido.
Es importante diferenciar los códigos D y E. Un material puede presentar un comportamiento muy diferente frente al aluminio y frente al hierro fundido, por lo que la selección de la prenda debe realizarse teniendo en cuenta el metal existente realmente en el proceso industrial.
NIVELES
- E1 – básico.
- E2 – medio.
- E3 – alto.
F
Calor por contacto
Evalúa la transmisión de calor cuando el material entra directamente en contacto con una superficie caliente.
El ensayo se realiza bajo unas condiciones determinadas y mide el tiempo que tarda el calor en atravesar el material hasta alcanzar el incremento de temperatura establecido por el método de ensayo.
Cuanto mayor sea el nivel, mayor será el tiempo durante el cual el material retrasa la transmisión del calor.
NIVELES
- F1 – básico.
- F2 – medio.
- F3 – alto.
Cómo interpretar el marcado EN ISO 11612
EN ISO 11612 A1 A2 B1 C2 D3 E3 F1
Una prenda puede presentar, por ejemplo, una clasificación:
EN ISO 11612 A1 A2 B1 C2 D3 E3 F1
Esto no significa simplemente que la prenda esté certificada frente al calor. Cada código aporta información sobre qué tipo de riesgo térmico ha sido evaluado y qué nivel de prestación ha alcanzado.
Por este motivo, dos prendas certificadas según EN ISO 11612 pueden ofrecer niveles de protección muy diferentes.
La selección nunca debería realizarse únicamente comprobando que aparece el pictograma de calor y llama. Es necesario analizar los códigos y niveles obtenidos y compararlos con los riesgos existentes en el puesto de trabajo.
La importancia de evaluar correctamente el riesgo
Una mayor protección térmica suele requerir materiales más pesados, estructuras multicapa o soluciones específicas que pueden incrementar el aislamiento y reducir la evacuación del calor corporal.
Por ello, seleccionar la máxima protección disponible no siempre significa seleccionar la mejor solución.
El objetivo debe ser determinar el nivel de protección adecuado para el riesgo real, evitando tanto una protección insuficiente como una sobreprotección innecesaria que pueda afectar al confort, la movilidad o al estrés térmico del trabajador.
En determinadas aplicaciones, la solución más eficaz consiste en utilizar sistemas de protección por capas, combinando ropa interior ignífuga, vestuario de trabajo y prendas adicionales de mayor protección únicamente durante las operaciones que presentan una exposición térmica superior.
En ITS analizamos cada aplicación para seleccionar materiales, prendas y sistemas de protección adecuados al tipo de calor, nivel de exposición y condiciones reales de trabajo, buscando siempre el equilibrio entre protección, ergonomía, movilidad y confort.
FACTORES CLAVE EN LA SELECCIÓN
Tipo de fuente de calor y forma de transmisión.
Nivel de energia térmica y tiempo de exposición
Condiciones del puesto de trabajo
Otras protecciones necesarias (antiestática, arco eléctrico, visiblidad, etc)
Confort térmico y movilidad del trabajador